Desde la izq.: Rand Wentworth, president del Land Trust Alliance; y Fernando Lloveras San Miguel, presidente ejecutivo del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico.

El Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico (FCPR) acaba de recibir el sello de acreditación de mayor envergadura en el área de conservación en los  Estados Unidos, el cual reconoce que la organización cumple con los estándares más altos de ética, transparencia y excelencia en todas sus operaciones.

Esta acreditación la otorgó el Land Trust Accreditation Comission, un programa independiente del Land Trust Alliance que desde 1982 funge como coordinador nacional, estratega y representante de una red de más de 1,700 fideicomisos de terrenos en Estados Unidos, de los cuales sólo 158 han logrado recibir esta importante acreditación. La semana pasada se entregaron 23 acreditaciones adicionales y se espera que para finales de este año la mitad de los fideicomisos estén acreditados.

El Land Trust Accreditation Comission va dirigido a mejorar la calidad y la transparencia de los fideicomisos de tierra, que comprende a más de 1.5 millones profesionales y voluntarios  para un total de 37 millones de acres conservados en los Estados Unidos.

“Para el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico es un honor recibir esta acreditación ya que valida nuestra ética profesional, la transparencia en nuestros procesos financieros y la calidad que observamos en el manejo de los terrenos que protegemos y custodiamos”, señaló Fernando Lloveras San Miguel, director ejecutivo de esta organización sin fines de lucro.

“Obtener esta acreditación le asegura al público que cumplimos con los estándares más altos de excelencia en todo nuestro quehacer, que los trabajos de conservación que realizamos son a perpetuidad y que los incentivos contributivos por la conservación privada de terrenos se utilizan conforme a los debidos procesos de ley. Ratifica además la confianza que deposita en nosotros nuestros socios y donantes, miembros y organizaciones homólogas en Puerto Rico, el Caribe y América Latina”, añadió Lloveras San Miguel, que resaltó que cada cinco años deben renovar esa acreditación.

Para Rand Wentworth, president del Land Trust Alliance, la acreditación es esencial para garantizar el buen uso de los fondos públicos en un momento de restricción presupuestaria. “Estamos muy orgullosos de que el Fideicomiso se haya unido y haya alcanzado ese nivel de excelencia”, señaló Wentworth.

Como parte de un riguroso proceso de acreditación, el Fideicomiso demostró que cumplía con 12 estándares y 88 prácticas legales, éticas y técnicas para fideicomisos de tierras.  Estos estándares y prácticas están divididos en dos vertientes,  una sobre principios éticos y de solidez organizativa y la otra sobre la efectividad en la conservación y el manejo y terrenos.  La comisión acreditadora evaluó diversos componentes de las prácticas organizativas del Fideicomiso, incluyendo su misión, los procesos de cumplimiento legal, las responsabilidades de la Junta de Directores, su política en relación con conflictos de interés, la recaudación de fondos, la administración de sus finanzas,  sus criterios en la utilización de voluntarios, empleados y consultores, la evaluación y selección de proyectos de conservación, y el manejo de las servidumbres de conservación y sus áreas naturales protegidas.

“El  proceso de acreditación fue un ejercicio arduo y valorado por todos en la institución porque nos ayudó a examinar de forma minuciosa nuestra capacidad organizacional, de infraestructura y los procesos de adquisición y manejo de terrenos.  Hoy nos sentimos satisfechos del trabajo realizado y aún mas comprometidos con nuestra misión,” comentó el Director Ejecutivo del FCPR.

Actualmente, el Fideicomiso de Conservación, fundado en 1970,  protege más de 24,000 cuerdas de terreno en Puerto Rico, y anualmente involucra a decenas de miles de participantes a través de sus actividades de inmersión en la naturaleza, programas de voluntarismo y esfuerzos de conservación. Con esta distinción, el Fideicomiso tendrá el derecho de utilizar el sello exclusivo de acreditación en sus comunicaciones como reflejo de su estatus y calidad superior.

El Fideicomiso de Conservación también busca aumentar hasta el 8% la proporción de terrenos bajo su protección. Para ello, se propone promover la Ley de Servidumbre de Conservación para propiciar la constitución de las servidumbres de conservación, a los fines de conservar las áreas de valor natural, cultural o agrícola. Una empresa privada u organización que done una servidumbre de conservación recibirá beneficios contributivos por deducciones del ingreso bruto. Los propietarios de esa tierras pueden mantener la propiedad de esas tierras y dejarlas en herencia a sus familiares, pero si deciden llegar a un acuerdo permanente para no desarrollarlas recibirán beneficios contributivos.

El Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico es una institución no gubernamental sin fines de lucro que tiene como misión asegurar sistemas ecológicos funcionales y saludables en las islas de Puerto Rico, y promover entre sus habitantes un sentido de responsabilidad en torno a la conservación de la naturaleza, para así contar con los servicios de ecosistemas que nos ayudarán a alcanzar nuestras metas sociales, económicas y de calidad de vida. El Fideicomiso de Conservación cree que podemos alcanzar nuestro potencial máximo, tanto individual como colectivo, si logramos sostener los servicios de ecosistemas en las islas de Puerto Rico y respetamos todas las formas de vida con las cuales compartimos nuestro ambiente natural.

El Fideicomiso de Conservación lleva a cabo esta misión mediante la adquisición de áreas naturales y la constitución de servidumbres de conservación, entre otros mecanismos. Como parte de su misión, el Fideicomiso desarrolla programas educativos para fomentar acciones que respondan a la necesidad de proteger y conservar áreas naturales. También dirige un programa de viveros dedicado a la producción, distribución y siembra de especies de árboles nativos de Puerto Rico con el fin de contribuir a conservar la diversidad biológica en nuestras islas. El único beneficiario del Fideicomiso de Conservación es el pueblo de Puerto Rico.