Por Luisa García Pelatti

Cate Long, analista de Reuters, opina que la concesión de 40 años de la operación del aeropuerto al consorcio Aerostar Aeropuerto Holdings (Aerostar), mediante una Alianza Público-Privada, devengará escasos beneficios para los puertorriqueños. En un artículo (“Puerto Rico’s airport giveaway” ) publicado el viernes, Long dice que los pagos son bajos, unos $2.5 millones anuales durante los primeros cinco años. El pago inicial en efectivo por $615 millones, que inicialmente buscaba cubrir la totalidad de la deuda de la Autoridad de los Puertos, ahora sólo permitirá pagar el 45% de esa deuda. “No hay reacción a lo que ella diga”, fue la contestación del gobernador Luis Fortuño a preguntas de la prensa, durante el Primer Foro de Alianzas Público-Privadas de Infraestructuras.

La clave de la transacción, dice Long, es saber cuánto va a ganar Aerostar. El consorcio, formando por el Grupo Aeroportuario del Sureste, S.A.B. de C.V. (ASUR) y Highstar Capital IV, recibirá $62 millones anuales de las líneas aéreas y $36 millones anuales por cargos a los pasajeros. La Federal Aviation Administration (FAA) también le permitirá cobrar $4.50 por cada billete de avión emitido y esos fondos se usarán para mejoras de capital, junto con fondos de la FAA. El consorcio también recibirá ingresos de los comercios que se establezcan en el aeropuerto.

“Lo que no tengo claro es por qué el gobierno federal le dará una cifra multimillonaria en fondos a una empresa privada para que tome el control de un activo que es público”, señala Long.

En una nota, al final del artículo de Internet, Juan Carlos Batlle, presidente del Banco Gubenamental de Fomento, responde a algunos de los señalamientos de Long, que considera “imprecisos, erróneos y difamatorios”.

La analista de Reuters publicó el martes otro artículo (“Puerto Rico’s pain stretches to its lack of assets”) en respuesta a los planteamientos de Batlle. Cita varias segmentos de la transcripción de la conferencia en la que participó y dice que la “situación es más preocupante” de lo que ella misma pensaba. “Parece que el Sr. Batlle y Puerto Rico están desesperados por conseguir fondos para pagar su masiva carga de deuda”.

La Autoridad de los Puertos tiene una deuda de $925 millones, de la que unos $385 millones corresponde al aeropuerto. Los $615 millones que pagará inicialmente el consorcio servirán para el 45% de esa deuda. Si no se llevara a cabo la transacción, la Autoridad de los Puertos no podría hacer frente a la deuda y le tocaría pagarla al Banco Gubernamental de Fomento.

“Sigo creyendo que el acuerdo es terrible para los ciudadanos de Puerto Rico, y le da demasiado beneficio al grupo inversor. Pero mi mayor preocupación es que la deuda de Puerto Rico es enorme, y no quedan muchos activos de los que obtener beneficios económicos”, opina Long.