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Por Joel Cintrón Arbasetti | Centro de Periodismo Investigativo

 

Si Argentina pagara el monto de la deuda que le exigen los fondos buitre en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, “la ganancia que obtendrían [los buitre] sería mayor que si traficaran drogas o armas”, afirmó el periodista y economista argentino Carlos Burgueño, quien llegará a Puerto Rico como orador principal para la conferencia “Periodismo en tiempos de quiebras: claves para manejar la crisis financiera y económica”, el 30 de septiembre en el Museo de Arte de Puerto Rico a las 6:00 p.m.

“Es comprar un bono en el 2001 a $80 millones y recibir $2,000 millones si les pagáramos hoy; esa es la diferencia. Tanta es la rentabilidad que podrían obtener en dólares” de la deuda argentina, añadió Burgueño, autor del libro “Los Buitres: Historia oculta de la mayor operación financiera contra la Argentina”.

Argentina recibió un fallo favorable en su disputa con los fondos buitre en agosto, cuando la Corte de Apelaciones de Nueva York declaró que el Banco Central de Argentina (BCA) no puede ser embargado para hacer los pagos de la deuda. La sentencia revierte un fallo del juez Thomas Griesa, quien había declarado en 2013 que el BCA era un alter ego del Estado y que por lo tanto se podía embargar. Esta decisión a favor de Argentina “hace definitiva la inembargabilidad, no solo del BCA, sino de los bancos centrales de cualquier país”, explicó Burgueño en entrevista desde Argentina via Skype.

La decisión de los tribunales de Estados Unidos en relación al caso argentino establece un precedente legal para países soberanos. Sin embargo, este fallo no implica que el caso de fondo de Argentina haya culminado.

“El caso de fondo es: la Argentina tiene una deuda impaga después del default y para la justicia de Estados Unidos hay que pagarla. Esta decisión no es de Griesa solamente sino que tiene el aval de la Cámara de Apelaciones de los Estados Unidos y de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Con lo cual el caso de fondo, lo que se denomina ‘El juicio del siglo’, ése la Argentina lo perdió y es lo que tiene que negociar y eso hay que negociarlo con Griesa [como mediador], porque así lo decidió la Corte Suprema de los Estados Unidos”.

Burgueño se refiere al juicio que comenzó en 2008, cuando el fondo buitre NML Elliot y  otros acreedores se negaron a aceptar la reestructuración de la deuda argentina y fueron al tribunal de Nueva York para reclamar el pago de los bonos que entraron en impago, un caso que el Financial Times llamó “El juicio del siglo”. Argentina perdió el caso en 2014, cuando la Corte Suprema de Nueva York rechazó el pedido de apelación del país, sin lugar a la alternativa de una consulta al gobierno de Barack Obama, explicó Burgueño.

Entre los fondos de cobertura y los fondos buitre que compraron deuda argentina hay por lo menos 15 que compraron bonos del gobierno de Puerto Rico en 2014, como Aurelius Capital, Monarch Alternative y Canyon Capital, quienes también invirtieron en deuda de Grecia y de la ciudad de Detroit. El fondo buitre Aurelius fue uno de los que no estuvo de acuerdo con las reestructuraciones que llevó a cabo el gobierno argentino en 2006 y 2007 con el 93% de sus bonistas.

¿Qué tiene que pasar que el caso culmine?

“Lo que tiene que pasar es que Argentina se siente a negociar. Es la única manera de que el juicio termine, si no, va a seguir por los años de los años, porque los fondos buitre van a querer cobrar. Si la Argentina no se sienta a negociar, y si no hay un acuerdo, van a seguir con los intentos de embargo, no al Banco Central, van embargar otras cosas, intentar embargar otros bienes. Y fundamentalmente si la Argentina no negocia y no llega a un acuerdo, para la Argentina la mayor dificultad es que no puede colocar deuda [en los mercados] o que la deuda que puede colocar es muy cara”.

¿Qué características va a tener la negociación entre los fondos buitre y el gobierno de Argentina?

“Depende de quién gane las elecciones”, dijo Burgueño.

En Argentina hay elecciones el 25 de octubre y el próximo presidente asume su cargo el 10 de diciembre.

“El kirchnerismo como tal, el que termina el 10 de diciembre, nunca va a negociar con los fondos buitre porque ya lo tiene como una bandera. El candidato del oficialismo se llama Daniel Scioli y estaría dispuesto a emprender negociaciones con los fondos buitre. Para que el acuerdo al que llegue eventualmente Scioli se apruebe en el Congreso, o los diputados kirchneristas que va a haber en el congreso lo aprueben, lo que tiene haber es una negociación muy dura y un acuerdo poco flexible. Hay que ver si del otro lado lo acepta. Ahora, si el que gana es Mauricio Macri, el candidato de la oposición, posiblemente sea más fácil llegar a un acuerdo con los fondos buitre y más flexible”.

El monto total de la deuda argentina está en disputa: para los fondos buitre son $25,000 millones y para el gobierno argentino son $8,000 millones. “¿En dónde va a estar el intermedio, la línea media? Eso es lo que hay que negociar”, dijo Burgueño.

La mala fama de los buitre en Argentina

En 2012, el fondo buitre NML Elliot presentó un recurso en los tribunales de Ghana para embargar a la “Fragata Libertad” de la Armada Argentina, que se encontraba en un puerto de la capital de ese país africano. De esa manera el fondo buitre que maneja Paul Singer buscaba cobrar parte de la deuda. Pero el gobierno argentino logró liberar a la fragata a través de un fallo de la Organización Marítima Internacional, un organismo de la Organización de Naciones Unidas.

¿Cómo maneja la gente en la calle, los ciudadanos, este tema de la deuda y los fondos buitre?

“A partir de ese evento, que fue muy humillante para la Argentina, el tema de los fondos buitre se popularizó y se habla en la calle. Ahora, después del fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que fue posterior a lo de la ‘Fragata Libertad’, esto explotó y te diría hoy que es un tema absolutamente popular y que en la calle lo habla cualquier argentino y es un tema importante y hay opiniones de todos los gustos. Esto se transformó en una política de estado y la Argentina tiene pocas políticas de Estado, te diría que tiene dos o tres, una es ésta, la otra puede ser Malvinas si querés. El 70% de los argentinos apoya la gestión del gobierno con respecto a los fondos buitre, te diría que es el tema en el kirchnerismo que hoy por hoy más apoyo encuentra en un gobierno que está muy desgastado a fin de gestión, 12 años en el poder, elecciones… Pero te diría que es un tema de mucha raíz popular en la Argentina, con costados nacionalistas incluso. Sobretodo por este tema de la soberanía. Yo creo que fue un error de Elliot haberse metido con la fragata, porque hizo que la Argentina se enterara de este tema y lo llevara a una cuestión nacionalista, de la bandera, algo que excede una cuestión de plata y de bonos y pagos que es lo que es en el fondo. Es una cuestión política, es política de Estados ya a estas alturas y con mucho respaldo popular hacia el gobierno, hacia la forma en que el gobierno argentino llevó adelante este caso”.

Burgueño cubre el tema de la crisis económica en Argentina desde el 2001 para el diario Ámbito Financiero. Ese año, luego de una recesión económica que había comenzado en 1998, se impuso un “corralito” -la restricción de sacar dinero en efectivo de los bancos- y estalló una manifestación popular masiva, “El Cacerolazo”, lo que terminó con la renuncia del presidente argentino Fernando de la Rúa. Ese mismo año los fondos buitre comenzaron a comprar la deuda externa argentina, en medio de la inestabilidad económica y social que causó la fuga de capitales de los mayores inversores extranjeros, la sucesión de cinco presidentes en 10 días y la imposición de la ley marcial con una represión policial que, según información de medios del país, produjo más de 30 muertos.

“En ese momento lo que se vio no era el peligro (de vender bonos a los fondos buitre), sino que por lo menos había alguien que compraba a cualquier precio, y los bancos trabajan a comisión. Vendieron todos los bonos que podían y la palabra ‘fondos buitre’ yo por primera vez la escuché en ese tiempo, en noviembre de 2001”.

¿En qué momento un fondo de inversión se puede denominar buitre?

“El fondo buitre (recupera) lo que le dé un juez a través de un juicio o un arreglo judicial aparte, es lo máximo posible. No hay rentabilidad en el sistema financiero como la de los fondos buitre cuando los fondos buitre cierran el negocio. El fondo buitre, a diferencia de un fondo especulador, aunque sea muy especulador, lo que busca no es una ganancia financiera, o sea ganar plata financieramente con buenas artes o malas artes, sino ir a un juicio y ganar el pago de una deuda en default a través de un juicio y el ciento por ciento o con una quita mucho menor. La diferencia con un fondo especulativo es que el fondo especulativo compra bonos o compra la acción de una empresa con el objetivo de tener una rentabilidad muy grande, hasta usurera puede ser, pero siempre es una rentabilidad financiera. En el caso del fondo buitre el objetivo es otro, comprar deuda de una empresa o de un país y al borde del default, esperar que se produzca, esperar que haya un llamado a reestructurar esa deuda y después recurrir a los tribunales para acumular a ciento por ciento”. Burgueño añadió que los empleados y los que manejan los fondos buitre son principalmente abogados especialistas en quiebras, no analistas financieros.

En Puerto Rico, algunos fondos buitre, junto a otros fondos de inversión como los fondos mutuos, llegaron recientemente a un acuerdo en las negociaciones de la reestructuración de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica. Pero está por verse lo que sucederá con otras deudas; como la de los bonos de obligación general, el Banco Gubernamental de Fomento y COFINA, donde los fondos de cobertura y los fondos buitre que poseen sus bonos se han agrupado en clanes y contrataron a bufetes de abogados de cara a posibles demandas para exigir los pagos. De darse alguna demanda en contra del gobierno de Puerto Rico, el caso también se vería en el tribunal de Nueva York.

La ONU se pronunciará sobre las prácticas de los fondos buitre

A raíz del caso argentino, el Comité Especial de Naciones Unidas sobre los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana, “está tratando de redactar una especie de convenio para que en los diferentes Estados se limite la acción de los fondos buitre, en el sentido específico de que permitan los procesos de reestructuraciones de deuda cuando un Estado cae en default. La idea es que si una mayoría de los acreedores, por ejemplo un 75%, está de acuerdo en las condiciones de pago de un país, el 25% restante lo tiene que aceptar. Esa sería la línea editorial digamos en lo que está trabajando las Naciones Unidas”, adelantaba Burgueño hace unos días al CPI. Justo ayer fue considerada la medida y se aprobó, con el respaldo de 136 países.

“Probablemente lo que haya es un acuerdo en la redacción de este convenio y después se va a llevar a votación. ¿Cuál es el problema de la votación? El poder de veto; que Estados Unidos lo vete. ¿Qué sucedería en esa instancia? Podría ser que otros países, otros mercados financieros, sí lo avalen. Y eso lo que provocará es que a los Estados y los países les vaya conviniendo cada vez más ir a emitir deuda en aquellos mercados donde se protege contra los fondos buitre y Estados Unidos perdería un negocio de $40,000 a $45,000 millones por año. Es el mejor antídoto para que no haya veto, no perder el negocio”.

La resolución sobre los fondos buitre que aprobó la ONU aplica a casos que se den luego de la aprobación y no a los casos que se hayan abierto antes.

“Con lo cual, como el tema de los fondos buitre en Puerto Rico ya empezó es muy difícil que alguien le prohíba (a los fondos buitre) hacer un juicio por haber comprado un bono antes de una norma. Con lo cual ni en el caso de Puerto Rico ni el caso griego u otros que están abiertos, a ninguno le regiría un cambio en las normas. Sería un aporte para adelante pero no para atrás”. Además, “si llegara la decisión de la ONU, Puerto Rico no se regiría por esa decisión por no ser un país soberano”, dijo Burgueño.

¿Es Puerto Rico el último hueso de los fondos buitre?

“Puede ser una de las últimas pero no la última, de hecho, te puedo nombrar dos casos que pueden llegar a ser posteriores a Puerto Rico. Uno es Grecia y el otro caso es uno privado pero que puede tornarse en uno sistémico: los fondos buitre compraron las deudas hipotecarias y pagas de los bancos españoles y te diría que si bien no es un caso estatal, es un caso sistémico que puede generar una crisis importante. Y de hecho, si de acá en adelante otro país está con problemas de deuda como Estado, hay que estar alerta porque todavía no hay una ilegalización de la actividad de los fondos buitre”.

¿Qué tan difícil es el acceso a la información sobre la deuda en Argentina?

“Es un tema que tiene tantas ventanas que es muy difícil para el gobierno taparlas. Si el gobierno no tiene información, te la dan los buitre; si no te la dan los buitre, te la dan los bancos; si no, el sistema judicial norteamericano. Tengo muchísimas fuentes, inclusive fuentes oficiales, con lo cual no hay problemas de acceso a la información. Sí en otros temas… si querés el tema de la Argentina y el acceso a la información es para una conferencia aparte. Pero en este tema, dada la cantidad de actores que hay, yo no tengo problemas de acceso a la información. En Puerto Rico no es fácil acceder a información porque todavía no ha comenzado el juicio. En cuanto empiece el juicio, ya no hay más secreto, porque hay demandantes y demandados, y los demandantes son con nombre y apellido, y a partir de ahí ya no hay más secreto. Antes del juicio también en la Argentina era un misterio”.

Burgueño llegará a Puerto Rico desde Bruselas, donde estará ofreciendo una conferencia sobre el tema de los fondos buitre invitado por la Unión Europea y varias universidades. En la conferencia que dictará en Puerto Rico, estará acompañado en un panel de análisis por los periodistas Michelle Kaske, de Bloomberg, y Aaron Kuriloff, de The Wall Street Journal, quienes están asignados a la cobertura de la crisis fiscal de Puerto Rico.