El nuevo acuerdo implica un pago mayor para los bonistas
Por redacción de Sin Comillas
La Junta de Control Fiscal ha llegado a un acuerdo tentativo con los tenedores de bonos de Obligaciones Generales para reestructurar una deuda que asciende a $18,000 millones, según publica The Wall Street Journal que cita a fuentes cercanas a la transacción. El acuerdo, que requiere la aprobación del tribunal, se anunciará la semana que viene.
El acuerdo busca resolver la disputa entre los tenedores de bonos de Obligaciones Generales que se emitieron antes de 2012 y los propietarios de bonos emitidos en el 2014. La Junta había impugnado previamente la validez de la nueva deuda y los propietarios de esos bonos recibirán recuperaciones más bajas.
Monarch Alternative Capital LP, GoldenTree Asset Management LP y Whitebox Advisors LLC forman parte de los fondos que tienen bonos antiguos, mientras que Aurelius Capital Management LP y Autonomy Capital están entre los que poseen bonos nuevos.
Un acuerdo previo contemplaba el pago de alrededor de 64 centavos por dólar por los bonos más antiguos y entre 45 y 35 centavos por los bonos nuevos. El nuevo acuerdo implica un pago mayor por los bonos emitidos más recientemente.
El precio de los bonos emitidos en el 2014, unos $3,500 millones, ha aumentado aproximadamente un 11% este año hasta alcanzar los 70 centavos de dólar en los últimos días, la mayor valoración desde que comenzó el proceso de quiebra en 2017, según datos de Electronic Municipal Market Access.
La Junta de Control Fiscal podría estar cometiendo el mismo error que cuando negoció la reestructuración de la deuda de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina). Daniel Santamaría Ots, analista senior de Espacios Abiertos (EA), explicó que en el acuerdo de Cofina se utilizó como referencia el precio que los bonos (50 centavos por cada dólar) después del huracán María, ante la expectativa de la llegada de fondos federales para la recuperación. Sin embargo, justo antes de la llegada del huracán el precio de los bonos estaban en 30 centavos por cada dólar. Ese debería haber sido la referencia para la reestructuración de la deuda.
La reciente subida del precio de los bonos responde a las expectativas de los mercado ante la llegada de fondos federales para la recuperación de los huracanes y terremotos. Esos fondos deben ir destinados a la reconstrucción y no a pagar más a los bonistas.