“El acuerdo de Cofina nos acerca a otro estrepitoso abismo fiscal”

Por redacción de Sin Comillas

El acuerdo sobre los bonos de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina) sobrestimó los ahorros de las reformas fiscales y subestimó los efectos de la austeridad, un error que provocará que se pague más de lo que se puede pagar y afectarán la futura recuperación económica. El acuerdo, presentado por el gobierno de Puerto Rico y la Junta de Control Fiscal con el aval de la mayoría de los legisladores, fue aprobado hace un año por la jueza Laura Taylor.

Un estudio realizado por el economista Daniel Santamaría Ots, analista senior de Espacios Abiertos (EA), presenta evidencia de los cálculos erróneos contenidos en el acuerdo que “desafía las leyes de las finanzas, ignora principios básicos de valoración de activos y pone en tela de juicio la capacidad o intención de quiénes se supone defiendan los intereses del pueblo de Puerto Rico ante los bonistas”.

El análisis, que examinó los seis planes fiscales que ha certificado la Junta y la conversión de los 171 bonos antiguos de Cofina calculando su equivalencia en los nuevos bonos, denuncia que se utilizara en el acuerdo el precio que los bonos (50 centavos por cada dólar) después del huracán María, ante la expectativa de la llegada de fondos federales para la recuperación. Justo antes de la llegada del huracán el precio de los bonos estaban en 30 centavos por cada dólar. Ese debería haber sido la referencia para la reestructuración de la deuda.

“Las proyecciones de ahorros en el caso de Cofina carecen de sentido económico, ya que tanto el Gobierno como la Junta los miden contra una promesa de repago del 100% que fue rota en el momento en que Puerto Rico entró en quiebra por su incapacidad de poder pagar su deuda.  Los negociadores del acuerdo (el Gobierno y la Junta), en lugar de tomar como punto de partida los niveles de los precios que tenían los bonos las semanas antes de los huracanes, tomaron como referencia las subidas exorbitadas de los precios de esos bonos que ocurrieron posterior a los anuncios de subvenciones federales posdesastre. Ello debido a que los mercados incluyeron los efectos de la ayuda federal en sus precios”, explica Santamaría Ots.

Considera que el acuerdo de Cofina validó las expectativas de los mercado sobre las implicaciones de la llegada de la ayuda para la recuperación de los huracanes. Pero esas ayudas deben ir destinadas a la reconstrucción y no a un pago mayor a los bonistas.

Un estudio de sostenibilidad realizado por los economistas Joseph Stiglitz  (Premio Nobel, 2001), Martín Guzman y Pablo Gluzmann establece que la capacidad de pago de Puerto Rico está entre $7,200 millones a $14,400 millones, lo que equivalente a un alivio entre 80% y 90% de la deuda de $72,200 millones.

“Tal y como aconsejaron los expertos y colaboradores de EA como Martín Guzmán, se está produciendo una reestructuración fragmentada en el tiempo y en la cual Cofina sentó las bases de un precedente preocupante y muy peligroso para todo el proceso. Ese proceso escalonado está provocando cambios constantes en las expectativas de crecimiento económico que resultan en multiplicidad de planes fiscales cambiantes y que, a su vez, provocan un mensaje al exterior de gran incertidumbre e inestabilidad sobre las posibilidades reales de una reestructuración de pagos de deuda sostenible que siente las bases para una recuperación económica en Puerto Rico”, recalcó Santamaría Ots.

La fragmentación y las consecuencias de las medidas de austeridad se reflejan en los innumerables planes fiscales presentados, de los cuales se acabaron certificando seis, cinco de éstos en un solo año.  Las constantes revisiones surgen a raíz de proyecciones de crecimiento del Producto Nacional Bruto (PNB) que no se materializan, así como de ahorros anticipados de las reformas estructurales y reducción de gastos gubernamentales, que tampoco se materializan.

Espacios Abiertos hace las siguientes recomendaciones:

  • El resto de los procesos de reestructuración debe seguir un proceso coordinado e integral con una propuesta única que evite la necesidad de producir cambios constantes en los planes fiscales. Además, deben incluir el cese inmediato de las propuestas de austeridad fiscal descartadas por el consenso económico internacional debido a su absoluto fracaso y sus nefastas consecuencias que acentúan las crisis económicas, generan migraciones masivas y aumentan la pobreza y la inequidad en la población.
  • Debe haber un cese de la sobreestimación de la reformas estructurales en el crecimiento del PNB real que no están teniendo efecto positivo en el crecimiento económico. Como vaticinaron antes los expertos y la propia Junta tímidamente comienza a reconocer.

“Insistimos en que los alegados impactos positivos de dichas reformas contradicen los principios básicos de teoría económica en el contexto de demanda agregada insuficiente que vive Puerto Rico”, explicó Santamaría Ots.

Espacios Abiertos es una organización sin fines de lucro, independiente, que desde 2014 promueve la transparencia y rendición de cuentas gubernamental, así como participación ciudadana, en los haberes y fondos públicos.