Por Luisa García Pelatti
La banca tiene que aumentar la capacidad prestataria, ese será un síntoma del regreso a la normalidad tras los años de crisis. Alfredo Padilla Cintrón, el Comisionado de Instituciones Financieras, cree que eso va a ocurrir de aquí a finales de año. Pero para dejar de trabajar de cara al pasado y poder mirar con optimismo hacia el futuro, el regulador local de la banca opina que es necesario que bancos y reguladores reconozcan las pérdidas. En algunos casos, reconocer las pérdidas puede significar reducir los precios de las viviendas de ciertos proyectos, en otros ese reconocimiento puede significar la quiebra para varios desarrolladores. Lo que no podemos seguir haciendo es postergando lo inevitable. Hay que pasar página.
El 2011 puede ser el año del cambio de rumbo. “La única forma de que la industria pueda generar ingresos y repartir dividendos a sus accionistas es aumentado sus carteras de financiamiento en una forma responsable”, señaló Padilla Cintrón el viernes, durante su participación en un foro de Instituciones Financieras, organizado por el Colegio de Contadores Públicos Autorizados.
“Ya pasó el tiempo de estar trabajando de cara al pasado. Hicimos la cirugía que había que hacer y ahora hay que reconocer las pérdidas de parte de los desarrolladores y los bancos”, indicó el regulador, quien comentó que “la secuela de pleitos que se ve en la prensa es algo normal”.El Comisionado ve con optimismo los recientes anuncios de los bancos: las iniciativas de Banco Popular con el programa de incentivos para la compra de viviendas y el anuncio de BBVA de que reclutará a cerca de un centenar de personas. Dice que Scotiabank “se ve vigoroso, lleno de energía”, que Santander “está sumamente entusiasmado con Puerto Rico” y Oriental “deseoso de hacer cosas buenas”.
“Tengo la confianza de que las condiciones han cambiado y es deber de todos ayudar y activar la economía. Todos tenemos que ser parte de esta solución y ayudar a reconstruir nuestro país. No pensemos en coger la juyilanga e irnos a otro sitio”.
Padilla destacó la fortaleza del sistema bancario, que se ha mantenido en pie a pesar del “tsunami que nos pasó por encima”.
La crisis bancaria: del 2005 al 2010
El Comisionado hizo un recuento de lo que sucedió en la banca desde que se destapó el “síndrome Doral” en el 2005, con el tema del cuestionamiento de la valoralización de los IOS (“Interest Only Strip), inversiones atadas al auge del negocio hipotecario. Doral y RG tuvieron que revisar sus estados financieros para corregir esas valorizaciones. RG nunca pudo terminarlo “y eso fue parte de su fracaso”. Doral terminó “casi descapitalizada” y lo compró un grupo de inversionista de EE.UU.
Luego se cuestionó la validez de las ventas interbancarias de hipotecas. La industria completa tuvo que revisar sus estados financieros. “Nosotros sembramos nuestra propia crisis. Nunca se ha cuantificado cuánto de eso tuvo que ver con la recesión”. Los costos que generó esa revisión contable se han estimado en más de $200 millones. “Y todo por unos issues de contabilidad y términos legales que nunca terminaron en los tribunales”.
Otro elemento que contribuyó a la crisis fue el crecimiento acelerado de las carteras de préstamos de construcción. Entre 2003 y 2007, esas carteras aumentaron de $2,200 millones a $7,000 millones. “Y las consecuencias de ese aumento tan grande las estamos pagando hoy en día”. “Se creó una burbuja de la que todos fuimos partícipes”. Los consumidores, los desarrolladores, los bancos, los reguladores.
Otro factor que contribuyó a la crisis fue la dependencia que tenía el sistema bancario de capital externo, de los “brokered deposits”, ante el escaso crecimiento del ahorro interno. Muchos bancos crecieron utilizando “brokered deposits” -fondos que compraban en Estados Unidos o en los mercados internacionales para financiar su actividad prestataria- y “el sistema regulatorio permitió que eso se diese”.
Y llegamos al 30 de abril del 2010, con tres bancos con un nivel de capital por debajo de lo que los reguladores consideran aceptable. El Federal Deposits Insurance Corporation (FDIC) no autoriza que se renueven los “brokered deposits” y el regulador local se ve obligado a cerrarlos.
“El 30 de abril es el evento histórico más grande en la historia de nuestro sistema financiero y uno de los eventos más críticos para el FDIC”, aseguró Padilla. Significó el colapso del 30% del sistema financiero de la Isla, que era más grande que el de la mitad de los estados de EE.UU. La presencia de Sheila Bair, presidenta del FDIC, en Puerto Rico, habla de la importancia de este evento. Bair nunca había participado del cierre de un banco.
El Comisionado detalló los esfuerzos que hizo el Gobierno para evitar el colapso de los tres bancos. Reuniones con la Reserva Federal, el Departamento del Tesoro, el FDIC. Se le pidió a la presidenta del FDIC que le diera un trato especial a Puerto Rico por el riesgo sistémico que significaba el colapso de sistema bancario. “Obviamente el FDIC estaba impedido y nosotros lo sabíamos”, por que el FDIC definía riesgo sistémico a nivel de nación y no de estado”. Pero fue tan insistente el reclamo del Gobierno que el FDIC creó un grupo especial para atender el sistema bancario de Puerto Rico. Eso se plasmó en la protección de todos los depósitos y en la pérdida de más de $5,000 millones que asumió el FDIC.
Para el éxito fue crucial la simultaneidad del proceso. “Un cáncer lo erradicas de cantazo”. De esa forma se evitó una corrida de depósitos. “Fue una cirugía en la que no hubo sangrado”.
Dónde estamos hoy
“Estamos de pie y vamos a continuar de pie. Vamos a salir de los chichoncitos que tenemos y después del 2011 vamos a tener una industria sana reflejando ganancias”.
La morosidad de las carteras sigue siendo alta. “No podemos tapar el cielo con la mano”, acepta el regulador. La cobertura de las reserva tiene que mejorar. El problema sigue estando en los préstamos con garantía hipotecaria. “Hay que reconocer que todavía tenemos un problema de disposición de activos, pero estamos encaminados en un proceso de recuperación”.
La morosidad de las carteras obliga a los bancos a mantener altas las reservas, lo que es un impedimento para crear actividad prestarais. Algunos bancos optan por reducir su estado de situación para generar nueva actividad, pero hay una pérdida en ese proceso porque se venden préstamos malos pero también buenos.
En el 2010 se tiraron a pérdidas $1,600millones “y si se suman la de los años anteriores la industria ha tenido que reconocer una pérdidas horrorosas”. Pero todavía falta reconocer más pérdidas y hay que hacerlo cuando antes, asegura Padilla.
Los bancos han empezado a tomar proyectos, a hacerse cargo de ellos. “Bajar los precios es una realidad que se tiene que dar para salir de los inventarios. Coge la pérdida sácate eso de las costillas”, recomienda el Comisionado.
El regulador asegura que los bancos han seguido prestando pero no están generando nueva capacidad en el área de financiamiento. “Le han dado mantenimiento a las carteras, principalmente a los clientes buenos, pero no había crecimiento. Eso hay que invertirlo para que la economía eche para adelante”.
La banca en EE.UU.
Los bancos comerciales asegurados por el FDIC informaron una ganancia total de $ 21,700 millones en el cuarto trimestre de 2010, una mejora respecto a la pérdida de $1,800 millones en el cuarto trimestre de 2009. Este es el sexto trimestre consecutivo en que los ingresos registraron un aumento año tras año.
“En general, 2010 fue un año de cambio, con cuatro trimestres consecutivos de ganancias”, dijo la presidenta del FDIC, Sheila C. Bair, mediante un comunicado. “Nos sentimos alentados no sólo por la tendencia al alza en el ingreso neto total de la industria, sino también por el hecho de que la gran mayoría de las instituciones están participando en esta tendencia”. Casi dos tercios de todas las instituciones (62%) reportaron mejoras en sus ganancias.
Como ha sido el caso en cada uno de los últimos cinco trimestres, la reducción de las provisiones para pérdidas en préstamos fueron los responsables de la mayor parte de la recuperación. Las provisiones para pérdidas del cuarto trimestre ascendieron a $31,600 millones, poco más de la mitad de los $62,900 millones del cuarto trimestre de 2009.
Para todo el 2010, las instituciones ganaron $87,500 millones, la cifra más alta desde 2007, cuando la industria ganó $99,900 millones.
El número de instituciones de la FDIC es la “lista de bancos en problemas” aumentó desde 860 hasta 884. Treinta instituciones colapsaron durante el cuarto trimestre, con lo que el número total de bancos cerrados en el 2010 ascendió a 157.
“Como hemos declarado en repetidas ocasiones, creemos que el número de cierres alcanzó su punto máximo en 2010, y esperamos que tanto el número como el total de activos de los cierres de este año sea menor que el año pasado”, agregó Bair.
“El regreso a la rentabilidad de la industria y la tendencia a mejorar la calidad de los activos han sido aspectos positivos. La limpieza de los estados de situación es sólo un primer paso. Ahora, estamos esperando que la industria de el siguiente paso, y empiece a hacer crecer sus carteras de préstamos. La salud a largo plazo tanto de la industria y como de la economía dependerá del crecimiento responsable de los préstamos bancarios en este momento crucial de la recuperación económica”, comentó Bair.