El gobierno presentó, la semana pasada, las revisiones de sus proyecciones de crecimiento del Producto Bruto. Al día siguiente, el Gobernador, Luis Fortuño, hizo unas declaraciones diciendo que la revisión a la baja en las proyecciones económicas fue debido a la volatilidad en los precios del petróleo. ¿Quiso decir el Gobernador que la economía no crecerá este año por culpa del aumento en el precio del petróleo?
Si lo hizo, estuvo mal asesorado. En primer lugar, porque los pronósticos de los economistas privados ya habían advertido que la economía sufriría otra contracción en el 2011. Las revisiones del Gobierno llegan, pues, un poco tarde.
En segundo lugar, como muestra un análisis realizado por Estudios Técnicos, Inc, porque aunque la relación entre el precio del petróleo y el crecimiento real de la economía local es, efectivamente, inversa, esa relación no es tan significativa y determinante como lo es la relación directa con el crecimiento de la economía de Estados Unidos.
“El precio del petróleo sí afecta, pero relativamente poco, el crecimiento económico”, señala la firma en su publicación Nota Económica, que destaca que el factor más importante sigue siendo el crecimiento de la economía de Estados Unidos.
El aumento en el precio del petróleo podría retrasar la recuperación, pero no es responsable de la contracción en el 2012.
La Agencia de Información sobre Energía federal anticipa que el precio promedio de petróleo en el año en curso será $101.77, 28.2% más que en 2009, y $104.75 en 2012, un alza moderada de 2.9%. Se estima que por cada $10 de aumento en el precio de barril de petróleo, el costo adicional a la economía es de unos $750 millones.
El economista Santos Negrón opina que con estos niveles de precio, la proyección de crecimiento para el 2012 será el escenario pesimista que presentó la Junta de Planificación, es decir una contracción de 0.8%.
“La combinación de precios energéticos en alzada y la debilidad estructural de la economía hacen pensar que el escenario bajo o mínimo de la Junta resulta ser lo mejor que se puede esperar y no sorprendería a nadie que las caídas del producto bruto real–es decir, la recesión- sigan siendo el patrón dominante mientras el precio del petróleo siga a un nivel tan alto”, comentó Negrón.